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Pandemia, mentiras y provocación

25/06/2021

Por: Nicolas Llorente

Insta: @nicogllor

Abogado y divulgador critico político

 

Queda claro ya que, al gobierno nacional, liderado por el nefasto e inepto Iván Duque, no le interesó mitigar, contrarrestar, ralentizar ni mucho proteger a la población del contagio masivo y desde hace meses se venían venir las cifras que hoy desafortunadamente entristecen, pero no sorprenden. El lunes 21 de junio se sobrepasó la cifra de los cien mil muertos por covid-19 y como si fuera poco, el récord de contagios y de muertes en 24 horas; una absoluta calamidad de salud pública y desastre total, sin duda. Lo más grave es que a nadie le importa ya, a nadie le interesa, si acaso sólo al personal médico que ha batallado dura y largamente toda la pandemia.

Sin embargo, la despreocupación generalizada y el desinterés total habla de que los problemas y las prioridades son otras, sumado al plan de vacunación nacional débil y raquítico, evidenciado por el desabastecimiento total de vacunas en el país y aun así, vemos cínicamente en la propaganda gubernamental cómo sacan pecho por los bajos índices de vacunación y las desbordadas cifras de contagio y muerte como si fuera poco, como si todo estuviese bajo control… ¡Qué gobierno más indolente, desinteresado y mediocre! Justamente esta misma semana, el cínico Iván Duque culpó las protestas y el paro nacional de 10mil muertes, que según, el país pudo haberse ahorrado. Dicho mandatario y su desgobierno sanguinario y mediocre, ya no tiene el apoyo popular: las encuestas marcan el 80% de desaprobación y repudio total de la ciudadanía, a pesar de que aún queda un largo y doloroso año de Iván duque y sus mentiras, un año más de tragedias, de uribismo destructivo que amenaza con dejar echo polvo y cenizas al país en cuanto al estallido social.

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Un electrocardiograma, eso es lo que vive Colombia con respecto al estallido social de hace dos meses. A finales de la semana pasada se dieron algunos hechos de protesta en Cali, una de las ciudades más activas en materia de movilización, producto de la visita del presidente Iván Duque. El domingo pasado el turno fue para Bogotá, en la zona suroccidental donde se presentaron choques entre manifestantes y policías. El día lunes, desde la mañana y durante todo el día, las protestas se dieron en la localidad de Usme, también en Bogotá. Eso es lo que se vivirá en las próximas semanas, algunos días de baja actividad de protesta y, luego, nuevamente manifestaciones en ciudades y municipios.

El cálculo del gobierno de Iván Duque se hace en tres líneas. Por un lado, que esta situación de protestas esporádicas, al final, le va a dar créditos electorales al Centro Democrático, pues habrá una fatiga, provocando que sectores de clase media y alta vuelvan a votar por ellos en el 2022. El segundo cálculo se refiere a que, según la administración Duque, desde septiembre el ritmo de la vacunación se va a sentir con fuerza, causando una sensación de optimismo generalizado que desbaratará el inconformismo y aislará a los que buscan reactivar el paro nacional. El tercer cálculo se refiere a que un escenario prolongado de manifestaciones les permitirá crear base social en los sectores pensionados de la Fuerza Pública; de hecho, en la lista del Centro Democrático aspiran tener cinco o seis candidatos pensionados ya sea de la Policía o de las Fuerzas Militares.